Con el correr de los años uno se acostumbra a entablar un diálogo con el dibujo y no es raro que te pida una mancha, o un poco de color, o mucho. No siempre se lo podemos brindar, el tiempo es tirano. Aunque allí radica la gracia del sketch, del croquis, que por definición es un dibujo rápido.
A continuación tres dibujos de tres épocas diferentes y casi una década entre ellos. Puff!!!, cómo pasa el tiempo!
1990 / Catedral de Brasilia. Oscar Niemeyer, sobran las palabras.
1999 / Epcot Center. Fantasía Disney, aquí también sobran las palabras.
2010 / Venecia. Mientras esperaba el traghetto, incluso las últimas líneas en la misma góndola. El gondoliere no entendía nada, mientras, los ponjas sacaban fotos.
El color, obvio, fue made in casa (me lo pidió el dibujo, como contaba antes esas cosas pasan).


